La Parodia Postmoderna en las Novelas del Mundodisco de Terry Pratchett

Por Christopher Bryant

Facultad de Artes y Educación, Universidad de Plymouth
 

Disertación presentada para el grado de Bachiller de Artes

"Las cosas simplemente ocurren. Qué demonios"
Didactylos, filósofo del Mundodisco
Terry Pratchett, Small Gods


Introducción  
Capítulo 1 El Espacio-L y el Texto Infinito
Capítulo 2 Parodia, Pastiche, Sátira
Capítulo 3 La Vida con una Tortuga del Mundo: El Mundodisco como Parodia Posmoderna
Conclusión  

Introducción

"Mirad...
La Tortuga Gran A'Tuin se acerca, nadando lentamente por el golfo interestelar, con los pesados miembros llenos de hidrógeno congelado, la enorme y viejísima concha llena de cráteres de meteoros. Con unos ojos del tamaño de mares, encostrados de lágrimas reumáticas y polvo de asteroides Él contempla fijamente el Destino.
En una mente más grande que una ciudad, con lentitud geológica, sólo piensa en el Peso.
Por supuesto, la mayor parte del peso se debe a Berilia, Tubul, Gran T'Phon y Jerakeen, los cuatro elefantes gigantes sobre cuyos lomos y amplios hombros bronceados por las estrellas descansa el disco del mundo, enguirnaldado por una enorme catarata a lo largo de toda su circunferencia, y cubierto por la bóveda azul pálido del cielo.
Hasta ahora, la astropsicología no ha sido capaz de averiguar en qué van pensando".

 La decisión de escribir esta disertación sobre la relación entre la serie del Mundodisco y la parodia postmoderna se alcanzó desde distintos ángulos al mismo tiempo. Mi familiaridad con los libros de Pratchett fue, obviamente, un factor importante en esa decisión. Más importante, de todas formas, fue un periodo de investigación sobre aspectos del postmodernismo, que incluyó el estudio de algunos teóricos importantes como Juergen Habermas, Jean-Francois Lyotard y Jean Baudrillard. El postmodernismo aún tiene que encontrar una definición que lo englobe, pero los ensayos y libros que he leído indicaron su importancia, no solo como herramienta de la literatura contemporánea, sino como una explicación de la vida (el término "condición postmoderna" tiene un amplio rango de referencia, y las teorías de la realidad textual que Baudrillar y otros han expuesto derriban completamente todos los conceptos tradicionales de lo que es "real"). En palabras de Baudrillard, "es la misma realidad la que es hiperrealista", definiendo lo hiperreal como "aquello que siempre se ha reproducido ya". La naturaleza inseparable de la realidad y las simulaciones es un aspecto de la teoría postmoderna que se examinará en este texto.

 Las conexiones entre el postmodernismo y la parodia se dejaron ver a medida que continuaba mi investigación: entre otros aspectos, ambos están relacionados con la repetición y la simulación, y ambos nos hacen preguntarnos sobre la originalidad del texto. Una vez se ha establecido el nexo entre los dos géneros, su relación con la serie del Mundodisco parece algo obvio, ya que permitirá un examen más cercano de las diversas teorías sobre la parodia postmoderna y también sobre un conjunto de novelas que, a pesar de prestarse facilmente a un debate crítico, han sido subestimadas para estos propósitos hasta la fecha.

 Terry Pratchet ha escrito veinte libros hasta el momento, siendo el último de ellos Hogfather, que tienen lugar en el Mundodisco. En este mundo mágico los enanos y los trolls se codean con los hechiceros y los héros, las ciudades se ven sometidas al ataque de dragones que escupen fuego, y los Dioses juegan con los destinos de los hombres. Al contrario que otros libros de fantasía (muchos de los cuales se podrían describir con precisión con este resumen), los libros de Pratchett infunden a sus situaciones y personajes un sentido de la ironia que subvierte lo que el lector espera del género. En el Mundodisco, todas las especies se reunen con regularidad en la taberna El Tambor Remendado, y los juegos a los que juegan los Dioses son más complejos que el ajedrez y mucho más sanguinarios: los Dioses del Mundodisco tienen la costumbre de ir a casa de los ateos y romperles las ventanas. Ésta es la razón por la que Terry Pratchett se ha convertido en un éxito de ventas: fusiona el humor y la fantasía para producir un universo único.

 El género de la fantasía, y por implicación las novelas de Pratchett, se rechaza a menudo como literatura barata para niños, y por tanto no merecedora de atención crítica. De hecho, muchos de los conceptos y referencias de la serie del Mundodisco son extremadamente complicados, con el resultado de que su rango se puede apreciar a dos niveles: los niños pueden disfrutar de los libros como un retozo de aventura fantástica hilarante, mientras que los adultos serán capaces de apreciar en mayor grado los intentos expositorios de Pratchett. También, desde un punto de vista postmoderno, no hay razón por la que las novelas del Mundodisco reciban menor atención crítica que cualquier otra obra de ficción: las barreras entre cultura "alta" y "baja" ya no son relevantes, como se ilustrará más tarde en esta disertación.

 El mismo Terry Pratchett ha defendido la reputación de la fantasía:

 "Ahora sé que casi toda la ficción es, en algún nivel, fantasía. Lo que escribía Agatha Christie era fantasía. Lo que escribe Tom Clancy es fantasía. Lo que escribe Jilly Cooper es fantasía... al menos, espero por su bien que lo sea. Pero lo que la gente tiene normalmente en la cabeza cuando oye la palabra fantasía es espadas, animales que hablan, vampiros, cohetes (la ciencia-ficción es fantasía con rayos), y superficialmente puede ser, de hecho, bastante tonto. Pero la fantasía también especula sobre el futuro, reescribe el pasado y reconsidera el presente. Juega con el universo".

 La naturaleza transformacional de la fantasía tal y como la señala Pratchett en este artículo se puede comparar con aspectos similares de la parodia postmoderna.

 Las novelas del Mundodisco, en varios momentos, han tenido que ver con espadas, animales que hablan, vampiros y, si bien no con cohetes, ciertamente con un "barco espacial" de bronce que se descualga por el borde del mundo para tratar de determinar el sexo de Gran A'Tuin la Tortuga del Mundo. Vistas superficialmente, pueden ser bastante tontas. Aunque existen firmemente dentro del género de la fantasía, esta disertación sugerirá que también critican sus convenciones. Pratchett presenta una parodia de la fantasía desde dentro de un escenario fantástico.

 El objetivo de esta disertación será determinar si las novelas del Mundodisco de Terry Pratchett se pueden describir acertadamente como parodia postmoderna; descubrir qué parodian, si es que parodian algo, cómo lo hacen y cuáles son sus implicaciones, en particular en referencia a las teorías del postmodernismo. El primer capítulo explorará ésto último con más detalle, mientras el segundo y tercer capítulo se concentrarán más en la parodia, llegando a una definición del termino (especialmente en contraste con términos como pastiche y sátira, con los que se confunde a menudo) y juzgando cómo se relaciona con las novelas del Mundodisco.


Capítulo 1: El Espacio-L y el Texto Infinito

Hay muchos aspectos del Mundodisco que apoyan las teorías del postmodernismo. La condición de hiperrealidad, como la define Jean Baudrillard en El Orden de los Simulacros, nos lleva a un mundo en el que no hay distinciones entre los simulacros y lo que simulan:

 "El nuevo universo postmoderno tiende a hacer de todo un simulacro. Con esto Baudrillard se refiere a un mundo en el que todo lo que tenemos son simulaciones, sin existir nada 'real' externo a ellas, ningún 'original' del que se copia. Ya no hay un reino de lo 'real' contra el de la 'imitación' o la mímica, sino más bien un nivel en el cual solamente hay simulaciones". [Madam Sarup, Guia Introductoria al Postestructuralismo y el Postmodernismo]

 El ejemplo de Baudrillard para ilustrar este principio incluye "un mapa tan detallado que acaba cubriendo exactamente el territorio", una simulación a escala 1:1 que reemplaza efectivamente al original. Éste efecto es el que Baudrillard sugiere que ya ha tenido lugar.

 La idea de las simulaciones suplantando a lo que se simula es un tema común de las novelas del Mundodisco. Un libro que emplea el concepto es Imágenes en Acción, que acaba con los personajes de una película famosa saltando a través de la pantalla el día del estreno hacia la realidad. La estrella de la película, Victor, está presente en el estreno, y la multitud espera de él que les salve, ignorando sus gritos de protesta diciendo que todo es actuación. La solución, de hecho, resulta ser bastante simple, a la manera del Mundodisco... Victor grita: "¡Luces! ¡Caja de imágenes! ¡Acción!", las cámaras empiezan a rodar y él es capaz de convertirse de nuevo en el héroe de la película. Se hace que las así llamadas "reglas del cine" funcionen en el mundo "real": "vivimos en un mundo de simulacros donde la imagen o significante de un acontecimiento ha reemplazado a la experiencia directa y al conocimiento de su referente o significado". [Sarup de nuevo]

 Ankh-Morpork, la localización principal donde transcurren las novelas, es una ciudad obsesionada con las simulaciones. Una frase recurrente en los libros sirve como un indicador sutil: "Tecnicamente, Ankh-Morpork está construida sobre el fango, pero sobre lo que está principalmente construida es cobre Ankh-Morpork". La ciudad original se ha incendiado, inundado, sido invadida, sido atacada por dragones o partes de ella han explotado o se han convertido en mayonesa por los magos de la Universidad Invisible tantas veces que la ciudad que ahora se llama a sí misma Ankh-Morpork no es más que una simulación de la ciudad original, aunque es igual y en muchos aspectos superior a su modelo. Sus habitantes también están ansiosos por aceptar nuevas versiones de la realidad como absolutas, vengan de la Casa de Imágenes Odium, del teatro Dysco, de la Casa de la Ópera o simplemente de un buen mentiroso.

 Si ahora la realidad consiste completamente en simulacros, entonces la frontera entre hecho y ficción se ha disuelto. En palabras de Baudrillard, "el arte está en todas partes, ya que el artificio está en el mismo corazón de la realidad". Una vez se acepta este concepto, con poco más de un salto lógico podemos postular la idea de la "realidad textual". Esto sugiere que todo es un texto, y se puede tratar como tal. Madam Sarup habla de "un movimiento para 'textualizar' todo" e indica que "la historia, la filosofía, la jurisprudencia, la sociología y otras disciplinas se tratan como otras tantas 'maneras de escribir' o discursos opcionales". Esta evidencia se manifiesta a varios niveles. Como continuación de las teorias de los simulacros de Baudrillard, tiene sentido que si todo es hiperreal, si "el arte está en todas partes" y la realidad es ahora una red de simulaciones o ficciones, entonces no hay nada que no pueda ser tratado como un discurso, como un texto.

 También es útil examinar las teorías de Ferdinand de Saussure. Los escritos de Saussure estudian el fenómeno del lenguaje, y asientan la noción del signo lingüístico, una construcción teórica que muestra como el significante (el "sonido-imagen" como por ejemplo la palabra "árbol") y el significado (el "concepto, que sería la imagen del árbol en la mente) se combinan para formar el signo que se asocia con el referente de un árbol (es decir, el arbol real, "ahí fuera en el mundo real). Estos signos construyen efectivamente el lenguaje en la mente humana, y Saussure argumenta que esto nos permite entender el mundo:

 "Los filósofos y los lingüistas siempre han estado de acuerdo en que, de no ser por los signos, seríamos incapaces de diferenciar dos ideas cualesquiera de manera clara y constante. En sí mismo, el pensamiento es como una nube azotada por el aire, en la que ninguna forma está intrínsecamente determinada. No hay ideas establecidas de antemano, y nada es distinguible, antes de la introducción de la estructura lingüística".

 Las implicaciones de la obra de Saussure, y de sus seguidores, son que el lenguaje construye el mundo para nosotros. Comprendemos la naturaleza de un objeto conociendo su nombre, y conociendo sus atributos, que a su vez reciban un nombre. Esto apoya la teoría de la realidad textual, por tanto, ya que indica que nuestra percepción de la realidad es textual y depende del lenguaje. En Brujerías, la bruja Yaya Ceravieja reflexiona sobre el poder de las palabras: "Las palabras eran, de hecho, insustanciales. Eran tan blandas como el agua, pero también eran tan poderosas como el agua y ahora estaban arrollando al público, erosionando las rocas de la veracidad y llevándose el pasado". La idea de que se puede tener poder comprendiendo cómo utilizar el lenguaje es muy fuerte en las novelas del Mundodisco: los golems de Feet of Clay, por ejemplo, reciben su poder de las palabras escritas en trozos de papel en sus cabezas. En Pirómides, la narrativa se detiene para reflexionar sobre lo siguiente: "Todas las cosas se definen por sus nombres. Cambia el nombre, y cambiarás la cosa. Por supuesto, hay mucho más que esto, pero paracósmicamente eso es en lo que consiste..."

 Más allá de las novelas de Terry Pratchett, si la realidad es realmente textual, entonces es maleable, y la idea de que puede existir alguna "verdad" esencial se convierte en falacia: esto apoya implícitamente la declaración de Lyotard de que "la gran narrativa ha perdido su credibilidad, sin importar qué modo de unificación utilice, sin importar si se trata de una narrativa especulativa o de una narrativa de emancipación". En este caso, es una de las "grandes narrativas" más fundamentales de todas, la de una verdad central inevitable en la existencia, la que ha sido socavada. La Muerte del Mundodisco, que observa a la humanidad desde fuera, desprecia las grandes narrativas:

 "COGE EL UNIVERSO Y MUÉLELO HASTA CONSEGUIR EL POLVO MÁS FINO, Y FÍLTRALO POR EL FILTRO MÁS PEQUEÑO, Y ENTONCES MUÉSTRAME UN ÁTOMO DE JUSTICIA, UNA MOLÉCULA DE PIEDAD. Y AÚN ASÍ... -la Muerte movió una mano-, Y AÚN ASÍ VOSOTROS ACTUÁIS COMO SI HUBIERA ALGUN ORDEN IDEAL EN EL MUNDO, COMO SI HUBIERA ALGUNA... ALGUNA CORRECCIÓN EN EL UNIVERSO MEDIANTE LA CUAL PUEDA SER JUZGADO
"Sí, pero la gente tiene que creer eso, de lo contrario ¿qué sentido tiene...?
"ESO ES LO QUE QUIERO DECIR".

 El discurso de la Muerte afirmando que nuestras muchas metanarrativas que nos sirven de guía no tienen un "orden ideal" automático refleja los escritos de Michel Foucault, que indicaba en El Orden de las Cosas que "no hay nada más tentador (...) que el proceso de establecer un orden entre las cosas", y apoyaba esto con muchos ejemplos de ordenación que parecen ridículos al ojo occidental convencional (una enciclopedia china ilógica...), pero que no tienen menos base que cualquiera de nuestros sistemas de clasificación.

 Jacques Derrida señalaba que todo significado debe ser necesariamente diferido, y que no puede haber lecturas empíricas de un texto:

 "La estructura del signo está determinado por la traza (el significado francés lleva fuertes implicaciones de huella, imprenta) de aquello que siempre está ausente. Aquello es, por supuesto, imposible de encontrar en su plenitud. Como la respuesta a la pregunta de un niño sobre una definición de un diccionario, un signo lleva a otro, y así indefinidamente..."

 Esto implica que no puede haber validación para las grandes narrativas, ya que cada explicación puede ser cuestionada. Los ciudadanos de Ankh-Morpork tienen la tendencia de someterse completamente a las grandes narrativas, y esto se nota en ¡Guardias! ¡Guardias!:

 "Les dices una mentira, y, cuando ya no la necesitas, les dices otra mentira y les explicas que están avanzando en la senda de la sabiduría. Entonces, en lugar de reir, te siguen todavía más, en la esperanza de encontrar la verdad en el corazón de todas las mentiras. Y poco a poco aceptan lo inaceptable".

 Como recalcaremos en el próximo capítulo, los habitantes del Mundodisco aceptan cualquier gran narrativa y cualquier texto como la realidad, y el fuerte campo mágico del Mundodisco hace que esto sea una situación peligrosa. La creencia es una fuerza potente en este mundo, y se manifiesta en personificaciones antropomórficas. La gente cree que la Muerte es un esqueleto con una guadaña a lomos de un caballo blanco, y por tanto lo es. Cuando el Papa Puerco (la versión Mundodisco de Santa Claus) desaparece, deja montones de "creencia libre fluyendo por ahí", que se manifiesta en toda clase de nuevas personificaciones, como el Comedor de Calcetines, el Dios de la Indigestión y el Oh Dios de las Resacas. La realidad es frágil en el Mundodisco, y se puede ajar por textos de cualquier tipo.

 Un claro ejemplo de cómo se puede tratar ahora todo como un discurso es el estudio de la historia, que Sarup citaba como ejemplo de una disciplina "textual". Por su propia naturaleza, la historia se ha desvanecido en el pasado y no se puede estudiar de primera mano. No hay duda, por tanto, de que el estudio de la historia es una persecución textual: las lecciones del pasado se enseñan mediante documentos escritos, desde los Tapices de Bayeux a los libros de texto modernos, y también mediante objetos antiguos que moldean nuestra percepción de la historia, los cuales también son reales si todo es un simulacro.

 El problema que tiene la historia, como bien se sabe, es que los documentos que nos han llegado a través de los siglos pueden estar llenos de inexactitudes. Linda Hutcheon indica que "la historia no es la grabación transparente de ninguna 'verdad' segura", y éste es un concepto popular, según sugiere la expresión "La historia la escriben los vencedores". En el Mundodisco, la historia es bastante literalmente textual:

 "Los libros de historia (...) no son libros en los que los acontecimientos del pasado se clavan como mariposas en un corcho. Éstos son los libros de los que se deriva la historia. Hay más de veinte mil; cada uno mide tres metros de alto, con las cubiertas de plomo, y las letras son tan pequeñas que se tienen que leer con lupa.
"Cuando la gente dice 'Está escrito...', está escrito aquí".

 Esta textualidad es aparentemente incontestable e inalterable: una gran narrativa que no se puede cuestionar, y que claramente está ahí. Los acontecimientos de Small Gods, de todos modos, difieren de su descripción en los Libros de Historia, ya que el Monje Historiador Lu-Tze trastea un poco con las cosas para evitar "un siglo de guerras terribles". Incluso en el Mundodisco, la historia se puede cambiar: Lu-Tze desafía las grandes narrativas escritas en los libros de historia y las derriba.

 La preocupación que se aprecia en las novelas de Pratchett por la realidad textual parece natural, ya que todo el Mundodisco existe en una base textual. En Mort, el personaje central del mismo nombre, el aprendiz de la Muerte, visita la biblioteca de su maestro, que contiene biografías de todo quien haya vivido nunca o vivirá jamás:

 "[Los libros] eran inusuales en un aspecto. Estaba escribiéndose a sí mismos. La gente que ya había muerto, obviamente, llenaba los libros de cubierta a cubierta, y aquellos que no habían nacido todavía tenían que conformarse con páginas en blanco. Los que estaban en medio... Mort tomó nota, marcando el lugar y contando las líneas adicionales, y estimó que algunos libros estaban añadiendo párrafos al ritmo de cuatro o cinco cada día. No reconoció la letra".

 Esta primera presunción, que las vidas de la gente se escriben a medida que ocurren, se desmiente por los acontecimientos de la trama. Mort intenta salvar a la Princesa Keli, de quince años, de un asesinato, y aunque consigue evitar el homicidio, la realidad del Mundodisco aún cree que la princesa está muerta, con el resultado de que la gente tiene muchos problemas en entender quién es, incluso cuando ella les grita. Mort se entera enseguida de que el libro de Keli está completo, y acaba con la historia del "asesinato de la Princesa Keli a los quince años de edad". Al igual que la historia del Mundodisco es literariamente textual, también lo son las vidas de sus habitantes. Pero tal y como las metanarrativas de la historia pueden ser alteradas por Lu-Tze, también la Muerte rompe las reglas en ocasiones, como en Mort cuando salva la vida de su aprendiz dando la vuelta al reloj de arena de su vida en el momento de la muerte.

 Para apoyar la teoría de la realidad textual, Linda Hutcheon cita a dos teóricos que han hecho comentarios sobre el fenómeno:

 "Roland Barthes definió una vez el intertexto como 'la imposibilidad de vivir fuera del texto infinito' (...) haciendo así de la intertextualidad la misma condición de la textualidad. Umberto Eco (...) afirma: 'He descubierto que los escritores siempre han sabido (y nos lo han dicho una y otra vez) que los libros siempre hablan de otros libros, y cada historia cuenta una historia que ya se ha contado'".

 El comentario de Barthes subraya las aserciones de Saussure y Baudrillard de que todo es textual. Eco, de todas formas, deja una idea más específica sobre las obras literarias, que refleja el artículo del mismo Barthes La Muerte del Autor. Claramente, si toda realidad es ahora un simulacro, entonces todo escrito debe "robar" de obras existentes:

 "Sabemos ahora que un texto no consiste en una línea de palabras que libera un solo sentido 'teológico' (el 'mensaje' del Autor-Dios), sino un espacio multidimensional en el que varios escritos se emparejan y se contradicen, ninguno de los cuales es original: el texto está compuesto de citas, resultantes de mil fuentes de cultura".

 Barthes indica que en un mundo de simulacros, los textos deben inevitablemente alimentarse unos de otros, de manera que la originalidad queda reemplazada por una red de influencias y referencias. En Lords and Ladies, Terry Pratchett deja claro en una nota a pie de página que el potente campo mágico del Mundodisco hace que esta situación llegue incluso más lejos:

 "El estudio de los escritos invisibles era una nueva disciplina hecha posible por el descubrimiento de la naturaleza bidireccional del Espacio-Biblioteca. Las matemáticas taumatúrgicas son complejas, pero se reducen al hecho de que todos los libros, en todas partes, afectan a todos los demás libros. Esto resulta obvio: los libros inspiran otros libros escritos en el futuro, y citan a libros escritos en el pasado. Pero la Teoría General del Espacio-L sugiere que, en tal caso, los contenidos de los libros no escritos todavía puede deducirse de los libros en existencia".

 El Lector de Escritos Invisibles de la Universidad Invisible, un joven hechicero llamado Ponder Stibbons, es el equivalente del Mundodisco de los teóricos literarios, además de ser el abogado de teorías sobre universos paralelos y otros conceptos indemostrables que hacen que los otros magos le traten con gran sospecha. De todas formas, ni siquiera él comprende completamente el Espacio-L, que es para las bibliotecas del Mundodisco lo que la intertextualidad es para los libros de este mundo: "es más, si las teorías del Espacio-L son correctas, la Biblioteca contiene todos los libros de todos los lugares, incluyendo los que nunca llegaron a escribirse realmente". Las bibliotecas del Mundodisco se incluyen unas a otras, de la misma forma que el postmodernismo insiste en que todas las obras literarias se contienen unas a otras. Los libros del Mundodisco también se alimentan unos de otros, aunque de una forma algo más literal: "Aquellos libros que se dejan en una estantería junto a otros más débiles aparecerán a la mañana siguiente en una 'Edición revisada, ampliada y presumida'". Esta extrapolación de varias teorías literarias es claramente una ironía, aunque el mismo Pratchett hace uso del texto infinito: está criticando desde dentro, las implicaciones de lo cual se discuten en otro lugar de esta disertación.

 Las cuestiones de autoría que propone The Death Of The Author tienen su reflejo en las novelas del Mundodisco a través de ingenios como las "partículas de inspiración" que cargan mucha de la creatividad de los artistas del Disco. Este tema se trata con mayor detenimiento en Brujerías:

 "Partículas de inspiración cruda fluyen por el universo a todas horas. De cuando en cuando, una de ellas impacta en una mente inventiva, que entonces inventa el ADN o las sonatas para flauta o la manera de que las bombillas se fundan en la mitad de tiempo".

 El escritor de obras de teatro en Brujerías, Hwel el enano, tiene la mala suerte de recibir más partículas de las que le corresponden, con el resultado de que sus obras más bien shakespearianas se ven perturbadas por inesperadas visiones de los Hermanos Marx o El Gordo y el Flaco: "Había hecho hueco para los amantes desgraciados, los cavadores de tumbas cómicos y el rey jorobado. Eran los gatos y los patines los que estaban dándole problemas...". Discutiblemente, Hwel no es más que el medio a través del cual se escriben estas obras: como en el autor de Barthes, no hay invención creativa sino más bien dictado virtual.

 Las partículas que llegan a Hwel son todas de elementos reconocibles del cine y el teatro (pantomima, comedia, Chaplin). El proceso de escritura de Hwel es, por tanto, extremadamente reminiscente de cómo Barthes afirma que se logra la escritura: el texto del enano es de hecho "un conjunto de citas, procedentes de mil fuentes de cultura", que le llegan en partículas de inspiración enviadas desde el texto infinito. Hwel es una personificación del autor postmoderno. La diversidad de sus inspiraciones (es tan probable que escriba Macbeth como una pantomima) apoya los escritos de muchos teóricos postmodernos que niegan la distinción entre la cultura alta y baja, ya que todos los textos son en esencia un solo texto (el texto infinito). Las obras de Hwel apoyan esta teoría, al igual que hacen los libros de Pratchett en conjunto, que hacen referencia con regularidad a la literatura clásica al lado de los programas de televisión contemporáneos.

 La intertextualidad (por la cual todos los libros se alimentan unos de otros) es básica en la obra de Terry Pratchett. Muchos de los personajes y situaciones de las novelas del Mundodisco son reflejos directos de contrapartidas en obras, películas o novelas establecidas. Las tramas de Brujerías y Lords and Ladies, por ejemplo, se parecen mucho a las de obras de William Shakespeare. La relación de Lords and Ladies con El Sueño de una Noche de Verano se señala claramente al lector (la contraportada del libro reza: "Es la Noche de Verano. No es tiempo para soñar..."), y las palabras finales del texto señalan la conexión; Hwel está escribiendo una obra sobre los acontecimientos de la novela, pero "la llamó la Doma de la Bestia, porque a nadie le interesaría una obra que se llamara Cosas que Ocurrieron en la Noche de Verano". Las referencias más sutiles del libro, de todas formas, tienen poco sentido sin un conocimiento profundo del material original. Las palabras que dice el Rey a la Reina de los Elfos, por ejemplo, son recordadas por la bruja Magrat como "algo de encontrarse bajo la luz de la luna". La importancia de esto sólo se puede entender si el lector sabe que las primeras palabras de Oberon a Titania en El Sueño de una Noche de Verano son: "Te encontraré bajo la luz de la luna, orgullosa Titania".

 Tanto en Lords and Ladies como en Brujerías un conocimiento de los textos de Shakespeare incrementan la comprensión y el disfrute de los textos de Pratchett, y esto se mantiene a lo largo de la serie del Mundodisco. Su rango es ciertamente intertextual, y se alimenta del texto infinito sin cesar. Uno de los mayores efectos de este hecho es la parodia, que está íntimamente ligada a la intertextualidad, pero también ayuda a situar el mundo de las novelas de Pratchett dentro de la literatura: como novelas de fantasía, permanecen fuera de la tradición realista, y al adaptar situaciones de la literatura y la vida real se distancian simultáneamente de sus fuentes (un universo en el que Hwel escribe una versión de la historia de Macbeth no puede existir en el mismo universo en el que Shakespeare escribió esa obra) y las abrazan. Al referirse a textos y conceptos familiares, ayudan al lector a superar sentimientos de alienación hacia este nuevo mundo en particular, además de crear puntos de referencia que ayudan al escritor a describir lugares y formas de vida exóticas.

 Terry Pratchett escribe sus novelas del Mundodisco dentro del texto infinito (es más, Barthes afirmaba que sería imposible que esto no fuera así), y sus libros se alimentan de otros escritos en el pasado, de la misma manera que libros escritos hoy pueden estar influidos por los suyos. Dentro del Mundodisco, mientras tanto, la autoría no es un concepto menos desencaminado que en nuestro mundo. Tal vez el único autor real del Mundodisco es el autor de las biografías de los habitantes del Disco, el dueño de la caligrafía que Mort no reconocía. Una "marca de la casa" de Pratchett es coger nociones teóricas e interpretarlas literalmente: la vida en el Mundodisco es ineludiblemente textual y, como descubrió la princesa Keli, el texto de la biblioteca de la Muerte es más "real" que la existencia corpórea de los personajes.


Capítulo 2: Parodia, Pastiche, Sátira

Para determinar si las novelas del Mundodisco se pueden describir como parodias postmodernas, es necesario aclarar en primer lugar las diferencias entre la parodia y otras maneras de escribir relacionadas como la sátira y el pastiche. El diccionario de inglés de Oxford define la parodia en términos de su efecto burlesco:

 "Composición en prosa o verso en la cual los giros de pensamiento y oración de un autor o clase de autores se imitan de manera que les haga parecer ridículos, especialmente aplicándolos a materias inapropiadas; imitación de un trabajo más o menos cercanamente modelada en el original, pero retorcida para producir un efecto ridículo".

 Un ejemplo de esta definición de parodia en la obra de Pratchett aparece en Brujerías, cuando Verence el Bufón está intentando seducir a Magrat Ajostiernos con versos románticos que le ha sugerido Hwel: "Me gustaría saber si puedo compararte a un día de verano. Porque... bueno, el 12 de Junio estuvo bastante bien y...". Se ha imitado y adaptado el Soneto 18 de Shakespeare para transformar un poema bien conocido en un objeto de risa. El soneto se somete al ridículo poniéndolo en los labios ineptos del Bufón, pero también se hace que el Bufón parezca estúpido por su incapacidad de reproducir correctamente un verso tan famoso.

 Un teórico que parece coincidir con la línea del diccionario de Oxford es Fredric Jameson, que proclamaba que "el efecto general de la parodia es (bien con simpatía, bien con malicia) proyectar el ridículo". Para Jameson, el pastiche o "parodia en blanco" está más relacionado con el postmodermismo, ya que la fragmentación de la literatura ha eliminado "la misma posibilidad de cualquier norma lingüística en términos por los que se podría ridiculizar lenguajes privados y estilos idiosincráticos". Si no hay normas, entonces lo que él describe como "impulso satírico" debe estar ausente, y la imitación textual existe sin la necesaria intención de producir humor. Al pastiche le falta el "motivo ulterior" de la parodia, que es inspirar la risa en el lector.

 La lectura que Jameson hace de la poesía está reforzada por los elementos de las novelas de Pratchett que son, discutiblemente, más superficiales. La trama de Imágenes en Acción es un tejido de líneas tomadas de textos fílmicos bien conocidos, desde Lo que el Viento se Llevó hasta Predator, y culmina en una escena que es un ejemplo clásico de inversión paródica con propósito humorístico. Los trabajadores de la película que presencian la batalla hacen las siguientes observaciones:

 "'Oh, sí. Sí. Sí', suspiró Soll. '¡Qué imágenes! ¡Puro cinematismo!'
"'Una mujer gigante que agarra a un simio que chilla mientras trepa un edificio alto', suspiró Escurridizo. '¡Y ni siquiera tenemos que pagarles sueldos!'"

 La trama ha creado una parodia de King Kong invirtiendo las posiciones de mujer y simio, y la conexión entre los dos textos no se ha recalcado hasta el momento. El efecto, una vez se ha alcanzado el reconocimiento, es humorístico y, en palabras de Jameson, la parodia, por tanto, ha tenido éxito. Este proceso de inversión (alterar o intercambiar ciertos factores dentro de una fórmula reconocible) es una forma común de alcanzar el efecto paródico.

 Si las novelas del Mundodisco siguen uniformemente las líneas marcadas por Fredric Jameson, entonce parece que la definición del diccionario para la parodia parece suficiente para describirlas. Esto se empieza a cuestionar por el hecho de que muchas de las novelas aparentemente más paródicas no consisten únicamente en situaciones humorísticas. El desenlace de Lords and Ladies, por ejemplo, es un enfrentamiento muy tenso entre las brujas y los elfos. Como ya se ha indicado, este libro tiene una fuerte relación textual con El Sueño de una Noche de Verano, y se podría decir a grandes rasgos que es una parodia de la obra de Shakespeare: si la parodia existe solamente para ridiculizar, es una definición que tiene muchos problemas.

 La mayoría de teóricos distinguen entre pastiche y parodia, pero sus definiciones difieren con frecuencia. La visión de Jameson sobre el pastiche ("en un mundo donde ya no es posible la innovación estilística, todo lo que queda es imitar estilos muertos") parece bastante convincente, y se ha adoptado por muchos otros teóricos: Margaret A. Rose, por ejemplo, escribió que el término pastiche se distingue de la parodia en que "describe una práctica de compilación más neutral que no es necesariamente crítica hacia sus fuentes ni necesariamente cómica". Estos teóricos sugieren que la parodia no es más que una herramienta para ridiculizar, y esto parece ser restrictivo, ya que limita a la parodia a servir sólo como la rama cómica del pastiche: una forma que utiliza las herramientas del pastiche para reírse de su sujeto. El modelo de Jameson acierta en que hay una relación entre las dos formas, pero su definición de esa relación es demasiado estrecha. Linda Hutcheon indica que la etimología de la palabra griega "parodia" sugiere un significado más amplio:

 "El prefijo para tiene dos significado, sólo uno de los cuales se menciona normalmente: el de "contra" o "anti". (...) De todas formas, para en griego también puede significar "al lado de", y por tanto sugiere un acuerdo o intimidad en lugar de un contraste (...) No hay nada en la parodia que necesite de la inclusión de un concepto de ridículo".

 El origen de una palabra es un argumento poco poderoso para la forma en que se debería aplicar muchos siglos después, pero Hutcheon utiliza esta etimología alternativa como ilustración de sus argumentos para sugerir que la parodia, lejos de ser un arte puramente cómico, se puede utilizar para un mayor número de fines. En su Teoría de la Parodia, utiliza el término "parodia" para describir "una forma de imitación, pero imitación caracterizada por la inversión irónica, no siempre a expensas del texto parodiado". Aunque tal "repetición con diferencia" tiene una intención expositiva en su inversión, no tiene por qué ser ridiculizante.

Como Jameson, Hutcheon busca diferenciar el pastiche de la parodia, pero como ella ha expandido las posibilidades de la parodia, la división que sugería Jameson tres años antes no es suficiente. En su definición de ambas formas, coincide con Jameson de que el "motivo ulterior" de la parodia está ausente en el "vacío reino del pastiche", pero los separa afirmando que "la parodia es transformacional en su relación con otros textos; el pastiche es imitativo". Para Hutcheon, el pastiche se convierte en parodia cuando la simulación se cambia significativamente respecto a lo que ha sido simulado, para servir a algún intento de exposición. En Lords and Ladies, por ejemplo, la inversión paródica cambia la naturaleza de los elfos sin necesidad de cambiar las palabras que se utilizan para describirlos:

 "Los elfos son maravillosos. Provocan la maravilla.
Los elfos son fantásticos. Crean fantasías.
Los elfos son glamourosos. Proyectan glamour.
Los elfos son encantadores. Tejen el encantamiento.
Los elfos son terribles. Engendran el terror".

 Los métodos empleados tradicionalmente para describir a los elfos se subvierten aquí para convertirles en criaturas bastante diferentes. Es central en la descripción de los elfos de Pratchett en este libro la naturaleza transformacional del glamour, y la voluntad de la mente humana de ser engañada por tal glamour. Las herramientas de escritores como Tolkien, y las palabras que utilizan, se parodian mediante un simple giro de su significado, y el efecto genera más nerviosismo que comicidad.

 Los lazos entre la parodia y el postmodernismo son extremadamente fuertes, como Linda Hutcheon indica en La Política del Postmodernismo. Por su naturaleza, la parodia es una disciplina intertextual, y se alimenta de textos previos para servir a su punto de exposición. De esta forma, apoya las teorías de Roland Barthes en La Muerte del Autor: "La parodia también satisface nuestras presunciones humanistas sobre la originalidad artística y su unicidad. (...) Con la parodia (como con cualquier forma de reproducción) la noción del original como algo extraño, único y lleno de valor (...) se cuestiona". Ningún texto paródico puede llamarse original, ya que existe por definición dentro del texto infinito.

 Otro aspecto importante de la parodia es su conciencia de sí mismo. Cualquier texto, a medida que progresa, construye un número de "verdades" sobre el mundo que crea. Las grandes narrativas propias del Mundodisco incluyen las convenciones de la sociedad de Ankh-Morpork, o las creencias religiosas de Io el Ciego, Dios del Trueno. Estas convenciones ayudan a formar un retrato coherente de la tierra ficticia que ayuda al lector a involucrarse en la historia y suspender su incredulidad. Cuando un texto utiliza cualquier forma de repetición textual, el efecto debe ser naturalmente una declaración autoconsciente al lector de que está leyendo un texto, y por tanto destruye cualquier gran narrativa que haya construido. En el ejemplo anterior de Imágenes en Acción, por muy involucrado que el lector haya podido estar previamente en la tensión del cénit final, la referencia irónica a King Kong de Escurridizo y Soll provocará la risa además de una conciencia renovada de que el texto es una obra de ficción: este momento de conciencia derrumba la gran narrativa que el texto ha estado construyendo en su ficción. En un texto que sea íntegramente una obra de parodia o pastiche, este momento se extiende por toda su longitud, de manera que no se pueden construir tales grandes narrativas en ningún momento. El lector automáticamente busca una certeza más sólida, busca el original que se está parodiando. Dentro del intertexto, de todas formas, ningún texto puede proclamar su absoluta originalidad. Por ello Linda Hutcheon afirma que la parodia cuestiona la validez de conceptos del original:

 "Lo que nos llama la atención es el proceso representacional completo (...) y la imposibilidad de encontrar ningún modelo totalizador que resuelva las contradicciones postmodernas resultantes".

 Las novelas de Pratchett están llenas de referencias intertextuales, con el resultado de que se mantiene al lector consciente de estas "contradicciones postmodernas" constantemente: que la cuestión de la autoría en una obra de repetición es problemática, y que el escritor de las novelas del Mundodisco "traza un campo sin origen... o, al menos, sin ningún otro origen que el lenguaje mismo".

 Linda Hutcheon indica en un gran número de ocasiones que "la parodia es inevitable para el postmodernismo", pero el recíproco también parece ser cierto: que ciertos aspectos del postmodernismo están siempre presentes en las obras de parodia. La naturaleza intertextual de la parodia y el pastiche les sitúa firmemente dentro del texto infinito. El término "parodia postmoderna" implica que algunas formas de la parodia son de otro tipo. El razonamiento anterior sugiere que todas las formas de repetición intertextual, incluyendo al pastiche y a la parodia, son por definición postmodernas.

 Es cierto que cada novela del Mundodisco imita a varios textos literarios, fílmicos o musicales, y que la construcción del conjunto tiene raíces en autores como Tolkien y Mervyn Peake (cuya trilogía Gormenghast ha influído en la mayoría de las novelas, notablemente en Pirómides). También es igualmente importante examinar las maneras en las que Pratchett utiliza el Mundodisco para satirizar la sociedad humana. Elementos de la vida cotidiana, desde los sindicatos al movimiento gay pasando por los bailes populares han encontrado su espacio en el conjunto, y es discutible si a este aspecto de la obra de Pratchett se le puede etiquetar como parodia.

 Las similitudes entre parodia y sátira están claras: ambas se apoyan en la repetición y la inversión para alcanzar una idea expositiva, aunque con la sátira esta idea pretende normalmente criticar o condenar a su sujeto. Hutcheon sugiere otra distinción entre ambas: "La parodia (...) [tiene] una restricción de foco: su repetición es siempre de otro texto discursivo. El ethos de ese acto de repetición puede variar, pero su 'objetivo' siempre es intramural en este sentido". La sátira, por otro lado, la describe como "extramural", e indica que aunque la sátira pueda usar formas paródicas para alcanzar su objetivo, no se apoya en textos. Margaret A. Rose toma una aproximación similar, aunque para ella la parodia y la sátira son formas exclusiva destinadas a la producción de risa:

 "Un factor principal que distingue a la parodia de la sátira es (...) la utilización por parte de la parodia del material preformado de su 'blanco' como una parte constituyente de su propia estructura. La sátira, por otra parte, no tiene por qué estar restringida a la imitación, distorsión o cita de otros textos literarios o materiales artísticos preformados, no tiene por qué hacerse dependiente de ello por su propio carácter como la parodia, sino que simplemente puede divertirse con ello como un blanco externo a sí misma".

 El mismo Mundodisco, y en particular la ciudad de Ankh-Morpork, en su evolución a través de 20 novelas, imitan muchos textos diferentes en su construcción, proveyendo al mismo tiempo las más grandes herramientas de Pratchett para la sátira. El Patricio de la Ciudad, Lord Vetinari, mantiene el orden por medio de los Gremios, organizaciones completamente legales de Ladrones, Asesinos, Mendigos, Alquimistas, Mercantes, etc., que representan una sátira apenas oculta de la capacidad de los gobiernos para introducir constantemente nuevas e increíbles leyes con tal de que todo siga funcionando suavemente para la problación en general: "[El Patricio] razonó que la única manera de controlar una ciudad de un millón de habitantes era reconocer las distintas bandas y gremios de ladrones, invitar a los líderes a grandes cenas, permitir un nivel aceptable de crimen callejero y entonces hacer a los líderes de los gremios responsables de mantenerlos, bajo pena de ser desposeídos de sus nuevos honores cívicos además de grandes superficies de su piel. (...) Todo funcionaba como un reloj, con extremado pacifismo y efectividad, demostrando una vez más que en comparación con el Patricio de Ankh, Maquiavelo no podría haber llevado ni una tienda de lámparas". [El texto es de Brujerías].

 Los ciudadanos de Ankh-Morpork se utilizan a menudo para satirizar la ingenuidad humana y la prestación de la persona media a aceptar cualquier cosa y entonces actuar como si hubiera sido idea suya todo el tiempo: en el ejemplo anterior, es algo normal para la gente "tener un mínimo aceptable de robos, asaltos, etc., al principio del año financiero". Muchas de las novelas transcurren en esta tierra satírica, conteniendo al mismo tiempo incontables referencias textuales.

 Aunque esta separación entre la sátira y la parodia parece perfectamente clara, se convierte en problemática cuando se tienen en consideración los aspectos postmodernos de la parodia. Si se aceptan las implicaciones de los escritos de Baudrillard (que todo es una especie de discurso o texto, y que todos los aspectos de la realidad consisten ahora en simulación, arte o ficción), esta distinción deja de tener sentido, ya que todo sujeto de sátira se convierte automáticamente en texto y, por tanto, en términos de Hutcheon, en parodia. Resulta bastante lógico sugerir que incluso esos elementos de las novelas del Mundodisco que acabamos de describir como satíricos pueden, en un sentido postmoderno, etiquetarse como paródicos (o, más bien, como pastiche). La parodia postmoderna y la sátira son, en efecto, la misma cosa.

 Las definiciones de Linda Hutcheon de parodia, pastiche y sátira parecen ser más acertadas de las de Jameson y sus seguidores, ya que tienden a limitar menos las formas y son más representativas de lo que la parodia contemporánea trata de conseguir. Los aspectos intertextuales de la parodia postmoderna se reflejan con intensidad en la escritura de Pratchett y, aunque en palabras del diccionario, sus imitaciones se aplican constantemente a "sujetos inapropiados", el efecto no tiene por que ser "ridiculizante". La presencia o ausencia del intento expositivo que se requiere en la parodia se debatirá en el siguiente capítulo.


Capítulo 3: La Vida con una Tortuga del Mundo. El Mundodisco como Parodia Postmoderna

La definición de parodia alcanzada en el capítulo anterior (repetición textual transformacional con propósitos específicamente expositivos) no puede afirmarse completa a menos que determinemos la naturaleza de esa "idea expositiva". Si la instancia de la imitación se ha subvertido de alguna manera para servir a un objetivo obviamente moral o satírico (por ejemplo, si la narrativa revisa convenciones textuales o sociales), entonces puede llamarse transformacional, y paródica. Es más complicado hacer la distinción, de todos modos, cuanto el objetivo aparente detrás de la imitación es nada más que el humor. Linda Hutcheon reconocía que la parodia puede utilizarse para diversas razones, "desde la reverencia al humor", mientras Fredric Jameson afirmaba que el propósito integral de la parodia es "proyectar ridículo". Ninguno de estos teóricos pretendía sugerir que la mera producción de risa era suficiente para servir como el impulso expositivo detrás de la parodia. Aunque la mayoría de las teorías de Jameson sobre la parodia se han rechazado ya en esta disertación, sus afirmaciones sobre las implicaciones políticas potenciales de la parodia son importantes: "Permanece en algún lugar detrás de toda parodia el sentimiento de que hay una norma lingüística en contraste con la cual los estilos de los grandes modernistas son risibles". Incluso esas definiciones de la parodia que la limitan a un papel ridiculizante indican las implicaciones más profundas.

 Hutcheon, cuyas teorías se han aceptado generalmente con alguna adaptación en los capítulos precedentes, hace una afirmación definida sobre el humor en la parodia postmoderna: "Incluir la ironía y los juegos no excluye necesariamente la seriedad y el propósito en el arte postmoderno". Esto parece ser crucial a la hora de identificar la parodia y separarla de formas menos transformacionales como el pastiche. Para ser paródica, la imitación textual debe tener en su núcleo el deseo de divertir: si es una burla, debe haber un impulso moral o satírico en su centro.

 En esta base, una visión de las novelas del Mundodisco es que, mientras su conjunto es paródico, muchos de los contenidos de los textos individuales pueden ser considerados como pastiche. Esta contención se puede demostrar bien mediante ejemplos específicos. El autor al que más comúnmente se hace referencia en las novelas del Mundodisco es J.R.R. Tolkien, cuyas novelas El Hobbit y El Señor de los Anillos han tenido una profunda influencia en prácticamente toda novela de fantasía escrita desde su publicación. Una de las referencias más reconocibles a Tolkien aparece en Brujas de Viaje:

 "Dos fulgores pálidos aparecieron en el límite de la luz de la lámpara. En su momento, resultaron ser los ojos de una pequeña criatura gris, vagamente parecida a una rana, que remaba hacia ellas sobre un tronco...
'Hoolaaa', dijo, 'Esss mi cumpleaños'".

 En los libros de Tolkien se suele describir a Gollum en términos similares ("una figura oscura, apenas visible, flotaba cerca de uno de los botes varados. Se podía ver a duras penas una mano larga y blanquecina (...) y dos pálidos ojos brillaban fríamente"), y su forma de hablar ("¿Qué tiene en suss bolssilloss? Oh veamos veamos, precioso mío. Lo encontró, debe haberlo hecho. Mi regalo de cumpleaños") es recordada por la criatura del tronco.

 Este encuentro con una criatura muy similar a Gollum es un pastiche del personaje de Tolkien, y proporciona una risa barata y ningún comentario constructivo sobre el texto original en absoluto. Hay muchos pastiches poco sutiles de El Hobbit y El Señor de los Anillos a lo largo de las novelas, que a menudo sirven como postes señalizadores hacia las parodias más críticas de los mismos textos. Muchos aspectos del Mundodisco y sus habitantes reflejan el estilo y el contenido de estos textos con inversión irónica, como las relaciones entre enanos, trolls y humanos, que interaccionan libremente tanto en el Mundodisco como en la Tierra Media de Tolkien. Aunque tanto los trolls como los enanos existían en concepto antes de que Tolkien empezara a escribir, la mayoría de escritores de fantasía desde Tolkien han basado su descripción de estas especies en sus libros, y Pratchett muestra un claro desea de romper con esta tradición. Esta intención se muestra en su imitación paródica de las convenciones de Tolkien. Los trolls, por ejemplo, aparecen en El Hobbit como criaturas violentas y desagradables que toman cualquier oportunidad para alimentarse de enanos o humanos: una representación que se condenaría en el Mundodisco por la Liga Anti-Difamación de la Silicona:

 "'Y no vayas escuchando esas historias de que comemos gente', dijo Galena. 'Son calumnias, es lo que son. Quiero decir, estamos hechos de roca, ¿para qué querríamos comer gente...?
'Tragar', dijo el otro troll. 'Te refieres a tragar'.
'Eso. ¿Para qué queremos tragar gente? Siempre escupimos los trozos'. [Imágenes en Acción].

 Los trolls de El Hobbit también sufren un destino famoso:

 "Justo en ese momento la luz llegó por encima de la colina, y hubo un gran estrépito en las ramas. William nunca llegó a hablar, ya que se convirtió en roca mientras se inclinaba; y Bert y Tom se convirtieron en rocas mientras le miraban (...) porque los trolls, como probablemente sabes, deben estar bajo tierra antes del amanecer, o vuelver a ser la materia montañosa de la que están hechos, y no se mueven nunca más".

 Pratchett ha tomado el modelo de Tolkien (los trolls como criaturas indeseables hechas de roca que se solidifican si les alcanza el amanecer) y lo ha subvertido de cualquier forma posible. En el Mundodisco, los trolls son bien conscientes de su estatus de formas de vida basadas en la silicona, y tienen que utilizar muchísima protección solar si quieren trabajar durante el día para no volverse inmóviles, lo cual el troll de Imágenes en Acción describe como "un agobio". Ésta es otra diferencia básica que Pratchett añade a la mitología troll: Tolkien decía que, una vez transformado en piedra, un troll "nunca volvería a moverse", mientras que los trolls del Mundodisco pueden pasar de un estado a otro cada día.

 Muchas escenas de El Hobbit y El Señor de los Anillos reaparecen en las novelas del Mundodisco de manera subvertida. El intento de exterminar al dragón de ¡Guardias! ¡Guardias! parece, a un nivel, ser un pastiche de cuando Bardo mata al dragón Smaug en El Hobbit (el Sargento Colon también tiene una "flecha de la suerte", apunta al "punto voluberable" del dragón y piensa que tiene que tener éxito porque es una "última oportunidad desesperada de uno-contra-un-millón"), pero también tiene el efecto de inyectar sentido común en uno de los escenarios típicamente heroicos pero improbables de Tolkien. Al socavar el heroismo de la situación de matar a un dragón, Pratchett está subvirtiendo las convenciones del genero con un efecto paródico. Este aspecto también se hace evidente en los mismos héroes del Mundodisco, que son por lo general hombres como Hrun el Bárbaro: fuertes, determinados y muy estúpidos. En El Color de la Magia, Hrun y Dosflores han sido capturados, y el héroe casualmente adivina lo que va a suceder:

 "'Ah', dijo, 'supongo que en un minuto se abrirá la puerta y se me llevarán a algún tipo de arena de un templo donde lucharé contra un par de arañas gigantes y un esclavo de dos metros y medio de las junglas de Klatch, y entonces rescataré a alguna clase de princesa de un altar y mataré unos pocos guardias o lo que sea y entonces la chica me mostrará el pasillo secreto fuera de este sitio y liberaremos un par de caballos y escaparemos con el tesoro'. Hrun volvió a apoyar la cabeza entre las manos y miró al techo, silbando.
'¿Todo eso?', dijo Dosflores.
'Normalmente'".

 Este resumen de la trama de fantasía arquetípica, expresado de manera tan poco heróica, hace que el así llamado negocio heroico que resume parezca algo normal. Esto no solamente continúa con la parodia de los heroes tradicionales que han dominado la fantasía desde Tolkien, sino también hace que sus acciones parezcan completamente ordinarias. Esto es otro hecho típico de las novelas de Pratchett: acontecimientos y personajes que se considerarían grandiosos y poderosos en obras no paródicas de fantasía se tratan en un registro igual al que se utiliza cuando se detallan las vidas más mundanas de los ciudadanos de Ankh-Morpork. Esta falta de barrera entre asuntos considerados de mayor o menor importancia es un aspecto esencial del postmodernismo, como se indicó en el Capítulo 1, y también corroe otra convención de la ficción fantástica, donde las hazañas de los heroes se declaman siempre en lenguaje alto. El rey que vuelve en El Señor de los Anillos, Aragorn, lleva la espada Andúril, de cuyo nombre se habla con reverencia ("la Espada de Elendil sería una ayuda mayor de la que podríamos esperar"). Su contrapartida en el Mundodisco es el Capitán Zanahoria, que también tiene una espada antigua. La diferencia entre los dos mundos se ejemplifica en las diferentes actitudes hacia las espadas: "Tal vez el auténtico rey de, digamos, los días de antaño, tendría una espada que no brillaba en absoluto pero que era jodidamente eficaz a la hora de cortar cosas". También se ataca al hecho masculino del género de fantasía: no hay personajes femeninos en El Hobbit, y muy pocos en El Señor de los Anillos. Los enanos de Tolkien, en particular, parecen ser una raza exclusivamente masculina, y esto se convierte en una característica principal de los enanos en las novelas del Mundodisco:

 "Los enanos son muy reticentes para revelar su sexo, que muchos de ellos no consideran muy importante en comparación con cosas como la metalurgia o la hidráulica. (...) Muchas de las tribus enanas más tradicionales no tienen pronombres femeninos, como 'ella'. Se sigue que el cortejo entre enanos es un asunto lleno de tacto".

 Este aspecto del Mundodisco de Pratchett adquiere tonos de trama principal en Feet of Clay, en el personaje de Cherry (o Cheri) Littlebottom, una enana que decide, durante el transcurso de la novela, revelarse como hembra llevando pendientes, pintura de labios y una falda, lo cual enfurece considerablemente a los otros enanos ("¡Eso es desagradable! ¡Y en público! (...) ¡Se te ven los tobillos!"). Esta línea argumental funciona a dos niveles. En primer lugar, parodia la naturaleza masculina de la Tierra Media y otros mundos de fantasía similares y condena tales conductas sexistas mediante el personaje de Angua, que defiende las acciones de Cheri. A otro nivel, de todas formas, funciona como una alegoría de la homosexualidad: las enanas son tratadas de una manera muy similar a los humanos gays, y son igual de indistinguibles respecto a otros de su misma especie. Éste es un ejemplo excelente de cómo Pratchett puede satirizar las convenciones de la fantasía y el comportamiento de la sociedad mediante la yuxtaposición.

 Se puede ver el Mundodisco como un reverso paródico de la Tierra Media: Pratchett reinterpreta el terreno fantástico de Tolkien uniéndolo al mundo "real". De esta forma se permite satirizar ambos mundos simultáneamente: la sociedad humana se critica a menudo mediante su transposición al Mundodisco, mientras que la tradición de Tolkien se ridiculiza indicando sus debilidades y socavando la suspensión de la incredulidad.

 En el capítulo anterior se indicaba que muchos de los grupos organizados que pueblan Ankh-Morpork existen como parodias de la credulidad humana y la civilización occidental. La Guardia de la Ciudad de Ankh-Morpork, en contraste, se utiliza muy poco satíricamente, aunque se usa a menudo para proporcionar pastiches de varias formas de ficción detectivesca, desde las novelas de Arthur Conan Doyle hasta programas de televisión como Dragnet y películas como Superdetective en Hollywood. Cuando conocemos al Capitán Vimes en  Guardias!  Guardias!, la ambientación evoca las de las ficciones detectivescas de los años 20, en las que el protagonista generalmente tiene una luz de neon que parpadea fuera de la ventana de su despacho:

 "El propietario de la taberna de al lado había pagado a un mago una considerable suma de dinera por un signi iluminado, cada letra de un color diferente. Ahora funcionaba erráticamente, y a veces se cortocircuitaba si había humedad. En aquel momento la E era de un tono rosáceo y se encendía y se apagaba aleatoriamente".

 En las novelas de Pratchett, pastiches como este sirven para situar la novela dentro de un cierto género: en el caso de la Guardia, el género es ficción detectivesca. El talento de Pratchett como parodiador se muestra trabajando dentro de los géneros mientras los invierte con fines satíricos, como hace con el género de la fantasía a lo largo de todas las novelas. En este sentido, se puede debatir si las novelas de la Guardia puede ser calificadas de paródicas. Aunque cada una de ellas contiene tantos pastiches menores y referencias a otros textos como cualquier otra novela del Mundodisco, hay muy poca subversión del género original en la estructura de los textos. Men at Arms, en particular, parece ser un relato de detectives directo: los elementos del misterio (un extraño robo, un asesinato sin explicación) se plantean desde el principio, y el Capitán Vimes y el Cabo Zanahoria resuelven el rompecabezas durante el texto. Se trata, tal vez, de la novela menos orientada hacia el humor de las del Mundodisco, y tiene éxito como historia de detectives a pesar de su entorno fantástico (tal y como Umberto Eco transpuso la ficción detectivesca contemporánea a un entorno medieval en El Nombre de la Rosa, Terry Pratchett la situa en Ankh-Morpork).

 De todas formas, Pratchett no abandona completamente la parodia en Men at Arms: es en el escenario en el que transcurre la historia donde se manifiesta el impulso satírico. En este caso, Pratchett satiriza la tensión racial y la relación de la policía con las minorías étnicas en las ciudades. El asesinato de un enano hace renacer la tensión entre los enanos y los trolls, que se incrementa cuando se detiene por error a un troll:

 "'Tiene un motivo', dijo Nobby.
'¿Sí?'
'Sí. Hammerhock era un enano'.
'Eso no es un motivo'.
'Lo es para un troll. De todas formas, si no lo hizo, probablememte ha hecho algo. Hay muchísimas evidencias en su contra'.
'¿Como cuál?, dijo Angua.
'Es un troll'".

 El propósito de Pratchett para esta parte del libro se revela en un pasaje anterior: "Tantos crímenes se resuelven por un accidente feliz... por la parada aleatoria de un coche, por algo que se oye de pasada, por alguien de la nacionalidad correcta que estuviera a menos de diez kilómetros de la escena del crimen sin coartada...". Ésta es una sátira efectiva de los prejuicios raciales, y forma parte del fondo en el cual se coloca el tejido de pastiches a lo largo de las novelas del Mundodisco.

 El estatus del Mundodisco como creación paródica es inherente a su apariencia física. Las razones de Pratchett para crear el Mundodisco tal y como lo hace se esbozan en Interesting Times:

 "Esto es el Mundodisco, que viaja por el espacio a lomos de una tortuga gigante. La mayoría de mundos lo hace, en algún momento de su percepción. Es una visión cosmológica que el cerebro humano parece pre-programado para tomar".

 La idea de un mundo plano sobre las espaldas de cuatro elefantes que, a su vez, están sobre el caparazón de una tortuga es, de hecho, una antigua teoría sobre nuestro propio mundo, que Pratchett ha tomado prestada e interpretado literalmente para su Mundodisco. Como concepto, sirve para ilustrar uno de los puntos satíricos centrales de Pratchett sobre la raza humana: su ingenuidad y voluntad de aceptar lo inconcebible, como se ejemplifica en el Mundodisco por el sistema de Gremios de Ankh-Morpork.

 La superficialidad de muchas de las incontables referencias intertextuales de las novelas del Mundodisco, especialmente en libros como Soul Music e Imágenes en Acción hace que parezcan ser obras de pastiche al nivel más poco profundo. La estructura y los temas del conjunto, de todas formas, también están construidas desde referencias a objetos del texto infinito, como toda escritura debe estar en un mundo postmoderno. Estas referencias están sujetas a inversión paródica, y el tratamiento que Pratchett da a un blanco regular como Tolkien es un ejemplo perfecto de "repetición con distancia crítica que permite la señalación irónica de diferencia en el mismo corazón de la similitud" [Hutcheon].

 Parezca lo que parezca cierto de cualquier novela del Mundodisco individual, los conceptos sobre los que cada una de ellas está construida sugieren que el conjunto es una obra extremadamente compleja de parodia postmoderna.


Conclusión

El objetivo de la parodia tal y como ha sido definida en esta disertación es ejercitar la diferencia irónica en su repetición para comunicar un cierto mensaje expositivo satírico, moral o de algún otro tipo. En el caso de las novelas del Mundodisco de Terry Pratchett, hay dos intenciones expositivas centrales para su escritura paródica. La primera de ellas es proyectar una nueva luz sobre la tradición de la ficción fantástica, llamando la atención del lector sobre sus convencionalismos irrealísticos y recalcando la ausencia de cualquier clase de sentido común en muchas de sus situaciones. Como las mismas novelas del Mundodisco son obras de fantasía, Pratchett está criticando el género desde dentro, y ésta es una característica tanto del postmodernismo como de la parodia en general: en palabras de Linda Hutcheon, "la complicidad siempre atiende a una crítica".

 En segundo lugar, Pratchett está parodiando atributos de nuestras propias vidas, cuyos aspectos son, en términos postmodernos, discursos textuales. El éxito de la parodia de Pratchett se sugiere mediante la apreciación crítica de su trabajo: un crítico escribió que "te deja pensando que no solamente ha reflejado con exactitud nuestro mundo, sino que nuestro mundo sería un lugar mejor si pudiera de alguna forma reflejar el suyo". Esto implica que el Mundodisco es una imitación exacta de nuestro propio mundo, pero interpretándolo para criticar.

 El secreto de la parodia exitosa de Pratchett reside en su yuxtaposición de elementos de nuestro propio mundo con su propia tierra de fantasía. En Eric, por ejemplo, los demonios del Infierno se llevan bien con sus víctimas hasta que su nuevo líder, Astfgl, impone una burocracia rígida que llega a motivar que los otros señores del Infierno se alcen contra él ("No más declaraciones de intenciones, no más documentos consultivos, no más mensajes para incrementar la moral a todos los trabajadores. Esto era el infierno, pero había que trazar la línea en algún sitio"). El efecto de esta yuxtaposición es llamar la atención sobre los dos elementos (el humano y el fantástico) y socavar las grandes narrativas inherentes a ellos.

 Los textos de Pratchett son esencialmente obras de parodia, y existen firmemente dentro del texto infinito. Las novelas del Mundodisco son conscientes de la intertextualidad (como se hace evidente mediante la parodia del concepto inherente en el Espacio-L), y son también intertextuales en sí mismas: mientras el conjunto se construye sobre referencias a Tolkien y otros escritores de fantasía y sobre convenciones de nuestra propia realidad (textual), otros textos, desde obras de Shakespeare hasta dibujos animados, se citan continuamente dentro de libros individuales. Muchas de las novelas contienen narrativas directas y, en apariencia, no paródicas: Men at Arms y Feet of Clay son historias de detectives transportadas a un terreno fantástico, mientras un hilo argumental de El Segador observa la conmovedora historia de la Muerte tratando de hacerse un hueco como mortal. Estas narrativas, de todas formas, tienen lugar dentro del entorno indiscutiblemente paródico del Mundodisco: los personajes y las situaciones constantemente añaden al efecto paródico, incluso mientras se cuentan sus propias historias.

 Una parodia postmoderna de la humanidad como la que escribe Pratchett no tiene que estar condenando a la especie entera de manera misántropa. Por el contrario, en el artículo Háganse los Dragones, Pratchett revela su actitud hacia sus objetivos satíricos:

 "Como especie, estamos metiendo continuamente los dedos en el enchufe del universo para ver qué ocurre entonces. Es una característica que o bien nos salvará o bien nos matará, pero es lo que nos hace ser seres humanos. Prefiero estar en compañía de gente que mira a Marte que de gente que contempla el ombligo de la humanidad... los otros mundos son mejores que la mulla".

 Un personaje del Mundodisco como el Comandante Vimes podría no entender las metáforas de este retrato de la humanidad (sólo el mago Ponder Stibbons tiene un pequeño concepto de la electricidad, y tiene problemas para encontrar muchos globos que frotar), pero ciertamente tendría empatía con el sentimiento. Los habitantes estúpidos, a veces criminales pero esencialmente inocentes del Mundodisco son los habitantes de nuestro propio mundo, desde un punto de visto postmoderno paródico. En Hogfather, Pratchett resume (a través de la Muerte) tanto su interpretación de la humanidad como su defensa del género que parodia desde el interior:

 "Los humanos necesitan la fantasía para ser humanos, para ser el lugar donde el ángel que cae se encuentra con el simio que se alza".


[¿Cansados?]

 
Traducción de Manu Viciano. Universidad Invisible de Ankh Morpork (La Concha de Gran A´Tuin)
UAN. IX Edad.