Estas historias demuestran que graduarse en la UAN significa posicionarse inmejorablemente en un mundo cada vez más competitivo.

Tomemos, por ejemplo, el caso de uno de los primeros egresados de la carrera de Minerología Khûzdul, el entrañable Blandín Seso de Roble. Blandín completó sus estudios en 42 años, y detenta aún hoy el record de permanencia en las aulas. Su carrera, o mejor dicho su caminata, se vio coronada por el éxito cuando la empresa de Subterráneos Metro-Moria lo contrató para efectuar un análisis orográfico en el emplazamiento de la antigua ciudad enana de Khazad- Dûm. Si bien pronto Blandín se reveló como un completo inútil para la tarea (la empresa descubrió que su carpeta de trabajo seguía en blanco tras dos años de trabajo), lo cierto es que fue derivado a la sección de vigilancia de la estación Marzabul del Metro, donde cumple funciones hasta el día de hoy controlando que todos los pasajeros tengan sus boletos. Con ese logro, Blandín se constituyó en el primer graduado de la UAN en encontrar empleo.



Blandín Seso de Roble


Lucía Lanalga

Lucía Lanalga fue una brillante estudiante de Psicología Fantástica. Se dice que su estilo desenvuelto y despojado y su costumbre de poner siempre en evidencia la verdad desnuda inspiró al profesor Segismundo Fraude su teoría de la líbido que desembocó en el Orcanálisis. Lucila hace despertar el orco que todos llevamos dentro, solía decir Fraude, mientras la boca se le ponía pastosa.
Si bien se esperaba una brillante carrera como orcanalista, Lucía sorpresivamente abandonó los misterios de la psique para aceptar un jugoso contrato en un conocido cabaret de Mordor. Pronto vendría el éxito como protagonista de filmes clase B basados en los libretos de fantasía de la empresa Valinor@Onelist


Déagol López se graduó con medalla de honor en Ingeniería Númenóreana Naval. Su obsesión por el hundimiento de Númenor lo llevó a investigar incansablemente los efectos de la inmersión prolongada y las técnicas para sobrevivir a inundaciones. Pasó a la fama cuando se vio envuelto en un desastre ocurrido en el Metropolitano de Moria, siendo un simple usuario. Por una grave rotura de las cañerías centrales, los túneles se llenaron de agua y Déagol, haciendo gala de sus conocimientos submarinistas, rescató numerosas víctimas. Luego se supo que la rotura había sido ocasionada por una torpeza del vigilante de turno, Blandín Seso de Roble, quien abrió las compuertas del agua a golpes de hacha, confundiéndolas con un molinete para el acceso del público al subterráneo aparentemente trabado. A partir de allí Déagol López es el bañero más famoso de las playas de Belfalas.



Déagol López


Pokos Crúpulos

Pokos Crúpulos se graduó como contador público en la Escuela de Economía, y consiguió pronto un importante empleo en el Ministerio de Finanzas de Rohan. Su carrera conoció un ascenso meteórico: compró una hermosa villa en Folde Oeste y un Meara Testarrossa. Su nombre integró numerosos emprendimientos financieros, y en círculos del poder se lo consideró una de las cabezas más dotadas del reino. Lamentablemente la cabeza en cuestión fue separada abruptamente del cuerpo al encontrárselo culpable de fraude, extorsión, prevaricato, estafa y apropiación indebida de bienes públicos, pero la anécdota no empaña la imagen de un hombre cuya inteligencia ha honrado a la Universidad. Hoy un aula de la escuela de Economía lleva el nombre de Crúpulos en su honor.


Arf Moquillo fue un estudiante de Veterinaria particularmente dotado para comprender a los animales. Alumno de pocas palabras, es recordado como compañero fiel y afectuoso. Fundó la Sociedad Huan de Ayuda al Animal y la presidió durante años. Su tenaz lucha contra la importación en Gondor de gatos Beruthiel, provenientes de Mordor, fue interpretado por muchos como un rasgo racista inexplicable, pero lo cierto es que Arf es otro ejemplo de éxito laboral debido a la excelencia académica de la UAN.
En la foto, vemos a Arf Moquillo junto a un anciano de chaqueta amarilla.



Arf Moquillo


Helmo Roides

El doctor Helmo Roides se graduó en la Facultad de Medicina y puso un consultorio en la misma Numenor City, sin por eso abandonar su rol de investigador en la Universidad. Su espíritu incansable (se decía que tenía hormigas en el cuerpo) lo llevó a investigar el lado más oculto de la anatomía humana.
El momento cúlmine de su destacada carrera lo vio fundando la rama de la medicina conocida como AUTOPROCTOLOGIA, de la cual ha sido siempre el máximo exponente. Nadie ha llegado aún a igualar al doctor Roides en su capacidad de reflexión y de indagación en la interioridad más recóndita del cuerpo humano. Allí, sólo la propia luz del intelecto puede guiar al científico.


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UAN, IX Edad